Limpieza en los alimentos y salud


Hubo un tiempo en que la higiene no era tomada como algo importante por la sociedad. Pero hablamos de un tiempo en el que media Europa moría de Peste Negra allá por 1348…


Afortunadamente, a estas alturas sabemos que la higiene y la limpieza son valores fundamentales para una buena salud. Y tan importante es cuidar los elementos con los que tenemos contacto en el exterior, como aquellos que introducimos en nuestro interior, como son los alimentos.


La limpieza e higiene alimentaria es un requisito indispensable en la industria de preparado y procesado de comida; y su fin, por encima de todas las cosas, no es otro que garantizar la inocuidad de los alimentos.


 Se estima que las muertes provocadas por la deficiente limpieza de productos alimenticios superan los dos millones anuales en el mundo ya que bacterias, virus, parásitos o incluso sustancias químicas pueden causar centenares de enfermedades de distinto tipo (desde diarrea hasta cáncer). Por ello, podemos afirmar que es vital tener un cuidado exquisito durante toda la cadena productiva. Desde la tierra o el criadero hasta la mesa, pasando por el tratamiento, despiece, cocinado o cualquier otro proceso que sea necesario.

 


 La cadena productiva de los alimentos, por norma general, está controlada y es altamente improbable que un alimento llegue contaminado al consumidor final. Pero ciertos productos especialmente sensibles que se conservan bajo unas estrictas condiciones ambientales, pueden suponer un riesgo incluso en el breve período de almacenamiento y manipulación en casa.

Por este motivo, es recomendable cumplir una serie de requisitos siempre incluso en el hogar, para garantizar la seguridad alimentaria de la familia.

 

¿Cómo garantizar la inocuidad de los alimentos en casa?

 

Primeramente, es fundamental mantener la limpieza en el hogar, especialmente en los lugares donde se manipulan los alimentos como puede ser la mesa de la cocina, la encimera o los espacios de almacenamiento (frigorífico, despensa, etc.).

 También es importante una preparación previa a la hora de manipular los alimentos. Estamos hablando de la necesidad de tener material acondicionado y manos limpias (antes, durante y después), pero también de la limpieza del propio producto si fuese necesario.

Por otro lado, debemos tener en consideración las normas básicas de mantenimiento y preparación de cada alimento. Aunque es necesario tratar cada producto con sus precauciones particulares, existen generalidades que no debemos olvidar:

 

  • Separación de alimentos crudos y cocinados en todo el proceso, desde el almacenamiento, hasta la utilización de utensilios y recipientes diferentes.
  • Cocinado completo de alimentos de riesgo como pescado o huevos, así como precaución en el recalentado.
  • Cuidado con las temperaturas, especialmente de alimentos cocinados o que requieren refrigeración.
  • Control de fechas de caducidad.

La inocuidad de los alimentos es una cuestión de salud pública y por ello es responsabilidad de todos mantener una limpieza adecuada de los productos que nos llevamos a la boca.

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