La limpieza en los carros de la compra

La limpieza, junto con la variedad de productos, la localización y el servicio; es uno de los principales factores a la hora de frecuentar un supermercado. En términos generales podemos decir que, tanto las grandes cadenas como pequeños ultramarinos, cumplen con los mínimos de higiene exigibles… pero aún hay margen de mejora.

Entre las quejas más habituales podemos identificar la limpieza de los carros de la compra de los supermercados. De hecho, algunos estudios son muy pesimistas sobre la situación de estos artículos de los que tanto uso se hace en los centros comerciales. No es una cuestión menor ya que en ellos, aparte de introducir alimentos, también metemos otros productos que llevamos a nuestros hogares. Pero es que, además, habitualmente transportamos a los pequeños de la casa durante la compra, poniendo en riesgo su salud.

 

Por este motivo, más allá de una limpieza a fondo diaria con productos que no supongan un riesgo para los alimentos, es altamente recomendable la higienización de las zonas con más contacto varias veces por servicio; asegurándonos de que el producto bactericida sea remanente y adecuado para el contacto con la piel.

Otra parte importante de estos carros, frecuentemente olvidada, son las ruedas. Más aún en las cestas apilables, ya que se encajan unas encima de otras y por tanto la suciedad recogida por el suelo acaba en el interior de la cesta donde puede entrar en contacto con los alimentos. En definitiva, hasta el más mínimo detalle cuenta para salvaguardar la higiene y la seguridad en el supermercado: los ruedines se deben limpiar a fondo porque además de estar en contacto con el suelo, son un medio de transporte ideal de la suciedad de un lado a otro del local.

El modo de limpieza de los carritos de supermercado también es relevante para una buena imagen. Y es que, en los comercios, no sólo hace falta que esté todo limpio (lo que es fundamental); sino también, debe parecerlo. Por eso es importante que el método de limpieza sea, además de eficaz, respetuoso con los materiales. El agua a mucha presión, por ejemplo; se puede comer el galvanizado de los carros metálicos ofreciendo una pobre imagen del establecimiento.

Los carros de la compra son un elemento importante en la experiencia comercial ya que el usuario lo utiliza por unos minutos como propio y el hecho de encontrarlo sucio puede hacer que el cliente no compre a gusto… o incluso que no compre.

En un negocio con tanta competencia y márgenes ajustados, estos detalles han de cuidarse al máximo para garantizar que, con el paso del tiempo, los clientes sigan llenando la tienda para hacer su compra diaria.

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