El seguro de la Comunidad de Propietarios

El seguro de la Comunidad de Propietarios
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A lo largo de la vida de cualquier edificio se pueden dar situaciones en las que, por imprevistos o por un mantenimiento inapropiado, se haga necesaria la intervención de un seguro de la Comunidad de Propietarios. Este tipo de seguros son, a menudo, la única forma y último recurso para resolver o minimizar las afecciones a los vecinos ante cualquier incidencia.

Como en todo tipo de seguros, cuando la desgracia ocurre, es ya demasiado tarde. Por este motivo, es importante realizar la búsqueda, comparación y contratación de seguro de la Comunidad de Propietarios con toda la calma posible.

En este proceso, los Administradores de Fincas tienen un papel clave a la hora de proponer y seleccionar la mejor alternativa. Pero, también, en la mediación que puede ser necesaria en casos en los que haya conflicto con el dinero a reservar, las prestaciones o cualquier otra cuestión relacionada. En todo caso, debe prevalecer la necesidad para preservar la tranquilidad de los propietarios en un contexto en el que los imprevistos pueden ser frecuentes, apelando a la necesidad de realizar un desembolso económico que puede ser cuantioso si se producen de forma repentina.

También es importante contar con un buen seguro comunitario para tranquilidad del propio Administrador de Fincas. De lo contrario, puede verse en la tesitura de tener que solucionar problemas en los hogares de los inquilinos para los que no haya partida presupuestaria planificada. Contar con un seguro en la Comunidad de Vecinos no elimina consecuencias de los imprevistos como si no hubiesen sucedido, pero no tenerlo las agrava y hace más duraderas.

Es importante mencionar que en España no es obligatorio, al menos de forma general, contar con un seguro para la finca. La Ley de Propiedad Horizontal vigente estipula que se puede suscribir un contrato de seguro para cubrir los daños o concluir un contrato de mantenimiento permanente. Ahora bien, hay Comunidades Autónomas que sí obligan a ello (por ejemplo, Madrid o Valencia), o al menos, lo hacen en algunos supuestos (por ejemplo, incendios) o para condiciones concretas (por ejemplo, edificios de nueva construcción). Resulta fundamental, una vez más, la labor del Administrador de Fincas para cumplir con la legalidad en todo caso; teniendo en cuenta también que la contratación de un seguro puede ser obligatorio sí así se indica en los estatutos de la Comunidad de Propietarios.

 

Contratar un seguro de la Comunidad de Propietarios

A la hora de contratar un seguro para este tipo de inmuebles, es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

 

1) Cobertura

Se trata de lo más importante a la hora de revisar las distintas alternativas. Atendiendo a los daños más habituales o que pueden tener consecuencias de gran magnitud, resulta de carácter obligatorio que el seguro de la Comunidad de Propietarios pueda cubrir los daños ocasionados por un incendio. También es interesante que tenga cobertura de responsabilidad civil, y a cuánto ascienden las indemnizaciones o las fianzas en cada supuesto. Existen un gran número de imprevistos que pueden darse, como los daños por la acción de un rayo, las inundaciones, las humedades, los actos vandálicos… por lo tanto, se deben tener en cuenta y calibrar las probabilidades.

 

2) Presupuesto

Como en todo, la comparación de presupuestos se debe efectuar en base a prestaciones similares (si no iguales). Aunque es un punto importante de cara a los propietarios y puede ser una fuente de conflictos, no debe ser el aspecto principal a analizar. En cualquier caso, es necesario conocer los importes de mercado y valorar las prestaciones y las garantías a partir de ahí; así como tener en cuenta los imprevistos más habituales en función de las condiciones de la finca.

 

3) Riesgos

Existen ciertas coberturas que pueden ser estrictamente necesarias para una finca pero que atiendan a sucesos demasiado remotos para otros edificios; así que es importante valorar las necesidades concretas de la comunidad vecinal. De lo contrario, se contratará un seguro sobredimensionado (y, en consecuencia, caro) o uno ineficaz (es decir, aún más caro). Conocer la Comunidad de Propietarios, la zona en la que se encuentra y a todos los vecinos puede resultar clave para realizar esta valoración.

 

4) Implicaciones

Hay que saber que el seguro se hace cargo de los daños asociados a los riesgos estipulados. Por tanto, podría no hacerse cargo de excepciones no detalladas o cualquier otro imprevisto que no se mencione en el contrato. Las principales coberturas, recogidas en una póliza típica para Comunidades de Vecinos, son los daños materiales derivados de goteras, incendios, explosiones, rotura de cristales, rotura de tuberías, humedades, hurtos y robos; pero se debe conocer adecuadamente los términos y coberturas de la póliza para estar realmente tranquilos.

 

Para reducir las posibilidades de sufrir cualquier imprevisto, es importante realizar un mantenimiento adecuado de la finca. Así, aunque tener un seguro de la Comunidad de Propietarios sigue siendo absolutamente necesario para los imprevistos, será menos probable tener que tirar del mismo para algunas cuestiones que se pueden evitar. En este artículo sobre mantenimientos periódicos en Comunidades de Vecinos tienes una lista de verificación para reducir los riesgos al máximo.