Cómo habilitar una zona verde en la azotea

Cómo habilitar una zona verde en la azotea
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La azotea suele ser uno de los espacios más infrautilizados de muchas Comunidades de Vecinos, a pesar de su potencial. Convertir esta área en un oasis de vegetación puede ser una de las opciones para mejorar el aspecto estético del edificio y alcanzar otros muchos beneficios, tanto para los residentes como para el medio ambiente. Sin embargo, no todas las fincas pueden habilitar una zona verde en la azotea, por lo que es importante contar con el apoyo y los conocimientos de un Administrador de Fincas colegiado para promocionar el proyecto.

 

Beneficios de un techo verde

Las azoteas verdes son una forma de cubrir de vegetación el techo de una casa. Se pueden instalar, a priori, en todo tipo de viviendas, también en tejados inclinados; aunque en este artículo nos vamos a centrar en las posibilidades que ofrecen en cubiertas planas de edificios residenciales, a poder ser, con acceso para los vecinos.

Los techos verdes han ganado popularidad en las zonas urbanas como forma de combatir los efectos negativos del hormigón y el asfalto, así como para mejorar la salud mental de los inquilinos. Desde la creación de un espacio verde ornamental (azoteas verdes semiintensivas), que permiten el paseo y no cubren la totalidad del espacio; hasta las intensivas, que son cubiertas ajardinadas con una sola estructura, estos lugares son todo beneficios.

  1. Mejoran la calidad del aire, gracias a la instalación de plantas que ayudan a filtrar y purificar el aire contaminado para liberar oxígeno. La combinación de techos verdes en un barrio contribuye a reducir la contaminación atmosférica para todo el área.
  2. Aíslan térmicamente el edificio, permitiendo ahorrar energía. La vegetación en una azotea actúa como aislante natural que reduce la pérdida de calor en invierno y mantiene el edificio fresco en verano. Esto supone un menor consumo de energía, tanto para calefacción como para aire acondicionado, ayudando a mejorar la eficiencia energética.
  3. Reducen el efecto “isla de calor”, por el cual las áreas urbanas experimentan temperaturas más altas de lo debieran en función de las condiciones climatológicas. Las superficies duras de las calles absorben y retienen el calor, con todo lo que eso supone para la salud y el bienestar de las personas; pero las zonas verdes ayudan a contrarrestar ese efecto.
  4. Mitigan la contaminación acústica proveniente del tráfico u otras fuentes. Las plantas actúan como barreras naturales que absorben el sonido, creando un ambiente más tranquilo y relajante para los residentes.
  5. Sirven como zona de esparcimiento, donde la Comunidad de Propietarios puede organizar eventos para la interacción social y los vecinos pueden aprovechar para su ocio (tomar el sol, hacer ejercicio, leer un libro…), promoviendo el bienestar físico, mental y social.

 

Consejos para crear una zona verde en la azotea

No todos los edificios residenciales tienen la capacidad para instalar una zona verde en la azotea, por lo que se debe realizar un estudio minucioso de las posibilidades. Para ello se debe tener en cuenta el espacio disponible y la capacidad para soportar el peso.

En cualquier caso, siempre que exista un espacio sin utilizar al que se pueda acceder, se puede adecuar para albergar algo de vegetación. Quizá solo sean un puñado de macetas o una cubierta vegetal inclinada sobre el tejado, pero siempre es mejor eso que nada. Además, también se pueden alcanzar beneficios para los vecinos como la posibilidad de tener alguna maceta que sirva como pequeño huerto para trabajarlo y disfrutar del resultado.

 

Consideraciones importantes para promocionar una cubierta verde

No todo es diseñar y planificar la zona verde en la azotea, porque para llegar a ese punto, lo primero es asegurar la posibilidad de llevar a buen puerto el proyecto:

  • Obtener la aprobación y el apoyo de la Comunidad de Vecinos, para lo que se necesitan reuniones informativas, discusión de los beneficios y un trabajo conjunto para la elaboración de normas y responsabilidades.
  • Verificar si es necesario obtener permisos o licencias municipales para habilitar la zona verde en la azotea. Con ayuda del Administrador de Fincas, se deben consultar las regulaciones locales y cumplir todos los requisitos legales correspondientes.
  • Asegurar la seguridad de la zona, con pasarelas estables, barandillas adecuadas y todas las medidas de protección contra caídas o incendios (extintores, sistemas rociadores, protocolos en caso de incendio, etc.).
  • Evaluar los costes asociados al proyecto, incluyendo la instalación inicial, el mantenimiento continuo y los posibles ahorros de energía u otros beneficios. En este sentido se pueden buscar ayudas públicas, opciones de financiación o acuerdos de colaboración; sin olvidar el impacto que puede haber en el seguro de la Comunidad.

 

Realizar un estudio de viabilidad

Antes de comenzar el proyecto hay que evaluar la estructura de la terraza y consultar con profesionales que puedan asegurar la carga adicional de la vegetación, la tierra, el agua y el tránsito de vecinos. Resulta imprescindible tener en cuenta el peso total en la azotea para asegurarse de que la estructura del edificio puede soportar esta carga adicional y, en caso necesario, realizar refuerzos estructurales.

También se debe planificar la zona verde en la azotea ya que, por ejemplo, algunas plantas necesitan mayor espesor de tierra (con más peso), en ciertos espacios se pueden llegar a plantar árboles o dependiendo de los cuidados necesarios, puede ser necesario habilitar una zona de herramientas, mangueras, etc.

 

Diseño del espacio

La elección de plantas es importante ya que, después de habilitar el espacio, hay que asegurarse de que las plantas son las adecuadas para el mismo, las condiciones climatológicas, etc. evitando el fracaso del proyecto.

La distribución del espacio también es importante, especialmente si se requiere la instalación de un sistema de riego y drenaje, así como la distribución de mobiliario, iluminación, áreas de sombra. Además, contar con la colaboración de un experto paisajista puede incrementar los beneficios del jardín a nivel estético y funcional.

En el diseño del espacio se deben incluir las necesidades de mantenimiento para que la azotea se mantenga en buen estado. En este apartado se puede optar por elaborar un plan comunitario para la participación de todos los vecinos o la contratación de un servicio de jardinería, así como la adopción de otras medidas sostenibles como un sistema de compostaje o el cuidado de la fauna urbana.

 

 

Habilitar una zona verde en la azotea de una Comunidad de Vecinos ofrece una amplia gama de beneficios, más allá del propio edificio y sus habitantes. En algunos países, como Francia, las nuevas edificaciones deben contar con un techo verde por ley para paliar las emisiones de un país en el que mueren 20.000 personas al año por ese motivo. Si crees que puedes instalar una cubierta vegetal en tu azotea, te animamos a promocionar este bonito proyecto entre tus vecinos.